Aleluya
son un pálpito
que arrulla,
la noche y su misterio,
trae un hábito que asusta;
la ausencia y la nostalgia,
dan motivos a la pluma,
tu piel sin intervalos,
es amor que se barrunta;
y entre tus labios,
encuentro asonancias
que creía ya perdidas,
¡aleluya!

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